Por: Verónica Noguera
A lo largo de la vida encontramos situaciones que al percibirlas como hostiles y agresivas, generan sentimientos de desamor y no aceptación, dañando la relación que tenemos con nosotros mismos. Guardamos esos sentimientos que de manera inconsciente, afloran, haciéndonos creer que no somos merecedores de Amor.
Manifestaciones de enfermedades físicas, mentales y emocionales, falta de prosperidad, relaciones tóxicas, neurosis, surgen como resultado de no sentirse reconocido, aceptado, cuidado, amado. Las verdaderas relaciones amorosas se construyen con tu habilidad para alimentarte, amarte a ti mismo y a tu práctica de autocuidado.
En palabras de Victor Frankl, “El amor a uno mismo es el punto de partida del crecimiento de la persona que tiene el valor de hacerse responsable de su propia existencia”
Cultivar el Amor por uno mismo, es un proceso que viene de contactar con nuestra propia esencia, con aquello que somos desde que venimos al mundo, incluso antes. Es una tarea personal y es responsabilidad de cada uno.
Amarnos a nosotros mismos requiere estar consciente, reconocernos y aceptarnos como somos, honrar nuestra vida y nuestros ancestros, respetarnos, considerarnos, mirarnos con ternura y compasión. Para desarrollar y fortalecer el Amor hacia nosotros, es necesario mantener una relación continua con la fuente de Amor que llevamos dentro, que es nuestra esencia.
Incorpora a tu vida la meditación, lee libros inspiradores, ora, reza, cultiva tus pasiones, cuida tu cuerpo físico, aliméntate conscientemente, haz ejercicio, deshazte de relaciones tóxicas, contacta la naturaleza, agradece y bendice tu vida. De esta forma, no solo encontrarás paz y bienestar, también manifestarás relaciones saludables y enriquecedoras, además de abundancia y prosperidad.
